El 11 de junio de 2021 sucedió uno de los incidentes más insólitos e improbables de la naturaleza, aunque definitivamente aterrador. Un pescador de Massachusetts, Estados Unidos, llamado Michael Packard fue tragado por una ballena y escupido instantes después, mientras buceaba en busca de langostas. Aunque el suceso suena sumamente peligroso y aparatoso, el hombre salió con vida y prácticamente sin heridas. El caso pasó a ser único en el mundo al no haber registro alguno de acontecimientos similares.

Cómo sucedió tal evento

En las costas de Massachusetts es habitual encontrar pescadores que bucean alrededor de 15 metros de profundidad buscando langostas para surtir a los restaurantes locales. Michael Packard es uno de ellos, que tal día se encontraba haciendo sus labores como cualquier otro.

De repente, sintió un tirón muy fuerte y que todo se volvió negro. Lo primero que pensó fue en el ataque de un tiburón, siendo ese área una zona habitual para tiburones blancos. Pero pronto identificó lo que estaba pasando. Estaba en la boca de una ballena.

Se trataba de una ballena jorobada, uno de los mamíferos más grandes sobre la tierra, con un tamaño promedio de 14 metros y un peso alrededor de 36 toneladas. Pero para suerte del pescador, los cetáceos de esta especie no se alimentan de animales de gran tamaño.

Tras varios segundos de tensión indescriptible, donde Packard pudo seguir respirando gracias a su botella de oxígeno, la ballena terminó escupiéndolo. Una vez liberado, subió hasta la superficie hasta encontrarse con sus compañeros, que enseguida lo llevaron al hospital.

Pese a arriesgado del suceso, su única herida fue una rodilla dislocada, además del gran susto evidente.

Entrevista de Michael Packard en el show de Jimmy Kimmel
Fuente del vídeo: YoTube Jimmy Kimmel Live

La suerte de Michael Packard

La buenaventura del protagonista de esta historia se debe a la naturaleza misma de la ballena jorobada.

Al igual que la ballena azul, la más grande en su familia, la jorobada no tiene dientes en la mandíbula, sino barbas. Unos filamentos flexibles de queratina, la misma sustancia que forma las uñas y el pelo, que filtran grandes cantidades de agua succionadas por el mamífero.

Esta subespecie de ballena se alimenta absorbiendo decenas de toneladas de agua de mar, abriendo la boca y arrastrando millones de pequeños animales. Estos quedan atrapados en las barbas cuando devuelve el agua y los traga por una garganta no más grande a 20 cm de diámetro. Este curioso proceso explica que Michael Packard hubiera sido engullido de repente, probablemente sin querer, al encontrarse cerca de una ballena buscando alimento. Y explica también que lo haya escupido finalmente, ya que es imposible que el cetáceo pudiera tragarlo.

La única ballena que pudiera ingerir a una persona por completo, según la ciencia, sería el cachalote, el protagonista precisamente de la novela Moby Dick. Esta especie sí caza presas más grandes, como calamares gigantes, aunque tampoco hay ningún registro de algún acontecimiento similar con un ser humano.

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