La vida y muerte de Jesse James es una de las crónicas más contadas de la historia de Estados Unidos. Un relato de violencia, bandas enfrentadas y cazarrecompensas del salvaje oeste que pasó a convertirse en un mito venerado y llevado en multitud de ocasiones a la gran pantalla.

El siglo XIX en Norteamérica representó la compleja transición de un país joven y dividido hacia la industrialización, la evolución y el progreso. Una metamorfosis que atravesó las peores fases de la decadencia, la crueldad y el furor de un mundo poco justo y salvaje. Después de la Guerra de Secesión proliferaron bandidos, bandoleros y malhechores por doquier, que hacían las veces de justicieros y de canallas casi por partes iguales.

Jesse James, el forajido

Durante la Guerra de Secesión estadounidense, que enfrentó a los estados del norte contra los del sur entre 1861 y 1865, Jesse James se enroló junto a su hermano Frank en una de las guerrillas sudistas para pelear en el bando confederado. James era originario de Missouri, donde nació en 1847, área que durante el enfrentamiento se convirtió en un paso fronterizo entre ambos lados enemigos.

La guerra destruyó el estado y los dos hermanos terminaron por rendirse ante el ejército de la Unión, los estados del norte. Cuando las condiciones del acuerdo no se cumplieron, ambos huyeron para asociarse con la banda de los Younger. Un grupo de facinerosos y cuatreros principiantes, que más tarde alcanzarían su reputación a base de asaltos y saqueos a trenes.

Retrato de Jesse James
Retrato de Jesse James

En su vida como forajido, Jesse James solía abogar por las personas en peores condiciones económicas, supuestamente. Esta dualidad entre el bien y el mal, los robos y la atención a la población desfavorecida, le dieron cierta fama entre la sociedad, que lo estimaba y apreciaba como a un Robin Hood de la época.

De hecho, cuando la Agencia de detectives Pinkerton, un primer boceto de lo que más tarde sería el FBI en Estados Unidos, arremetió contra la familia James, la gente respondió coléricamente en su defensa. En el año 1875, los Pinkerton bombardearon la casa de los James esperando terminar con la vida del forajido o, al menos, lanzarle un mensaje. Probablemente, los agentes hubieran sido contratados por el gobierno o por algunos empresarios de la industria que veían en Jesse James un obstáculo en sus intereses económicos.

Por suerte para los hermanos, ninguno de los dos estaba en casa aquel día. Sin embargo, su madre resultó herida y un medio hermano falleció en el acto.

Tiempo más tarde, su banda sería tiroteada sin piedad en uno de los pueblos en los que se dispusieron a robar y asaltar. Jesse y su hermano sobrevivieron y formaron un nuevo grupo. Pero ya se encontraban bajo una orden de busca y captura con una recompensa de 10,000 dólares.

El asesinato por el cobarde Robert Ford

El asesinato de Jesse James es uno de esos acontecimientos que trascienden por su naturaleza arbitraria y desaforada a ojos de quien lo juzga.

En el año 1882, uno de los componentes de la banda de James, Robert Ford, ansiaba el liderazgo del grupo, motivo de enemistad e inquina hacia el propio Jesse. Haría lo que fuera necesario para obtener ese poder y, sin contemplaciones, el 3 de abril del mismo año, se dirigió a la casa de su adversario para dispararle por la espalda y después huir.

Fotografía de Jesse James (derecha) con su asesino, Robert Ford (izquierda)
Fotografía de Jesse James (derecha) con su asesino, Robert Ford (izquierda)

Con la intención, además, de cobrar su recompensa, resultó recibiendo mucho menos de la cantidad establecida, solamente 500 dólares para él y para su hermano. Robert Ford pasaría a la historia como un asesino cobarde e indigno, desleal, rastrero e infame.

La casa donde fue asesinado Jesse James permanece intacta y abierta al público, mostrando incluso el agujero de bala del desenlace fatal. Los restos de James descansan en el cementerio de Mount Olivet, en Missouri, con una lápida que reza «En memoria de mi hijo amado, asesinado por un traidor y cobarde cuyo nombre no merece figurar aquí«.

Jesse James en la cultura popular

Dentro de la enorme filmoteca de westerns, Jesse James es uno de los personajes que más veces se ha llevado al cine. Nada menos que 37 películas retratan su vida y muerte, entre 1908 y la actualidad.

Brad Pitt como Jesse James en El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford
Brad Pitt como Jesse James en El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford

La última producción se lanzó en el año 2007 bajo el título El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. Con la dirección de Andrew Dominik y la interpretación de Brad Pitt para el rol de James.

Jesse James se convirtió en una figura legendaria del Viejo Oeste y un mito de la historia norteamericana. El criminal confederado que logró ser recordado como un respetado justiciero asesinado por un cobarde.

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