La ceremonia de entrega de los Oscar de 2017 será recordada para siempre por un error histórico al anunciar al ganador de la mejor película. En los últimos minutos de la gala, al momento de revelar el principal galardón de la noche, anunciaron a La La Land en lugar de Moonlight. Una equivocación que desencadenó unos minutos de sorpresa e incertidumbre entre el público, nerviosismo entre la organización y la pérdida del trabajo de dos personas de la empresa PriceWaterhouseCoopers (PwC), la auditora responsable de custodiar los sobres de los Oscar.

Lo que para la audiencia fue una anécdota jocosa y (quizás) sin importancia, en realidad tuvo graves consecuencias detrás de bambalinas. Años después, se le considera uno de los mayores fallos en la televisión y el espectáculo en vivo.

Cómo se fraguó la tragedia

La 89ª gala de los Oscar estaba transcurriendo con normalidad, sin discursos memorables ni eventos destacados. El último anuncio de la noche, a la mejor película del año, estaba en manos de los actores Warren Beatty y Faye Dunaway. Después de algunos comentarios, declararon a La La Land como la gran triunfadora y el equipo del filme musical subió al escenario para celebrar su éxito. Instantes después, tras varios discursos y agradecimientos, fue el mismo productor de la película, Jordan Horowitz quien se acercó al micrófono para decir «Perdón, hay una equivocación. ‘Moonlight’, ustedes ganaron mejor película«.

En medio de la confusión y los murmullos del público, el presentador de la gala Jimmy Kimmel trató de suavizar el incómodo momento bromeando con el suceso similar de Miss Universo 2015. Cuando Steve Harvey anunció por error a Ariadna Gutiérrez.

Poco después, el equipo completo de Moonlight subía a las tablas para recoger la estatuilla, ahora sí, en un momento único en la historia.

Pero, ¿cómo pudo suceder un error tan flagrante en un acontecimiento tan minuciosamente organizado?

Momento del anuncio a la mejor película en los Oscar 2017
Fuente del vídeo: YouTube Oscars

La responsabilidad de PriceWaterhouseCoopers

La empresa PriceWaterhouseCoopers es la auditora encargada de custodiar y entregar los sobres con los ganadores de cada categoría en los Oscar. En la gala de 2017, había dos contadores en representación de la empresa, Martha Ruiz y Brian Cullinan. Ambos eran los únicos conocedores de los resultados íntegros de los premios antes de la ceremonia y se encontraban a los lados del escenario para entregar los sobres con los resultados en cada momento oportuno.

Al momento de anunciar la mejor película, Brian Cullinan le dio a Warren Beatty un sobre equivocado. El de la categoría a mejor actriz, que nombraba a Emma Stone, por La La Land. Un error que poco después explicó PwC en un comunicado oficial.

El despido de los dos contadores de PriceWaterhouseCoopers

La sucesión de los acontecimientos la detalló tiempo después Gary Natoli, uno de los directores de escena de la ceremonia, a varios medios de comunicación.

Cuando se anunció al ganador equivocado Ruiz y Cullinan debieron reaccionar inmediatamente para detener la celebración del equipo de La La Land y subsanar el error lo más rápido posible. Pero no lo hicieron. Según las declaraciones de Natoli, ambos contadores se mantuvieron impasibles ante la situación, cada vez más bochornosa. Tal y como lo estipula el protocolo, los dos conocían perfectamente el nombre de los ganadores, lo que les daba una ventaja crucial para responder a tiempo. Y ante cualquier equivocación, debían acceder al escenario ipso facto.

Pues bien, no solo no sucedió así. Sino que los directores de escena se vieron obligados a empujarlos al escenario. Algo que, en sus propias palabras, fue algo impactante.

La falta de responsabilidad, seriedad y reacción de Martha Ruiz y Brian Cullinan durante uno de los momentos más caóticos de la Academia les costó su puesto de trabajo. Y además, según la portavoz de PwC, la empresa tuvo que ofrecerles protección especial de guardaespaldas tras haber recibido varias amenazas de muerte. Todo ello después de que se hicieran públicas sus direcciones e información privada de sus familias en las redes sociales.

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