Uno de los símbolos más famosos y reconocidos de la historia del arte occidental es el David de Miguel Ángel. Visitar la Galleria dell’Accademia en Florencia para ver este monumento en persona es toda una experiencia y casi una obligación. El David es una de las piezas más representativas de Italia y de una de las épocas más importantes en el arte, el Renacimiento.

A la medianoche del 14 de mayo de 1504, la magnífica escultura salió del taller donde se talló y amarró a un gran carro de madera. El David representa al rey guerrero y vencedor del gigante filisteo Goliat, en una estatua de mármol de 5.17 metros de altura.

Tras salir del taller, al menos cuarenta hombres empujaron el carro por el centro de la ciudad de Florencia sobre troncos de tendidos en las calles. Se necesitaron varios días para mover la pieza completa, que finalmente se instaló el 8 de junio de 1504 cerca de la entrada del Palazzo Vecchio.

El origen del David de Miguel Ángel como El Gigante de Agostino di Duccio

Tanto la escultura terminada como la misma piedra en la que fue tallada tienen un pasado histórico. En 1464, el escultor Agostino di Duccio había sido contratado por la Operai, la Oficina de Obras de la Catedral de Florencia, para producir una gran estatua a partir de un enorme bloque de mármol de una cantera de Carrara. Esta piedra de color blanco o azul grisáceo de los Alpes Apuanos en el norte de la Toscana se ha utilizado para crear decenas de esculturas y edificios famosos. Incluido el arco de mármol de Londres, las lápidas del cementerio estadounidense en Normandía y el Panteón romano.

Se suponía que Agostino tallaba un profeta del Antiguo Testamento para la catedral del Duomo, la famosa catedral de Santa Maria del Fiore de Florencia. Pero no logró mucho más que bloquear la figura y definir el espacio de las piernas, antes de que su contrato terminara a finales de 1466. Para aquel momento, el gigantesco trozo de mármol había recibido el sobrenombre de El Gigante.

Proceso de restauración del David de Miguel Ángel
Proceso de restauración del David de Miguel Ángel
Fuente de la imagen: Galleria dell’Accademia

La incorporación de Miguel Ángel en la obra

No fue hasta 1501 que El Gigante recibió una nueva personalidad basada en la antigua historia bíblica sobre la muerte de Goliat. La catedral debía encontrar un artista digno de tallar una obra de arte a partir del trozo de piedra. Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni, Miguel Ángel, fue la primera opción y la más indicada.

Originario de un pequeño pueblo de la Toscana cerca de Arezzo, el hombre es considerado quizás la figura más importante del Renacimiento italiano. Pintor, arquitecto, escultor, dibujante y poeta, amigo de papas y duques, y de tan solo 26 años. Era el artista mejor pagado del mundo del arte renacentista y acababa de completar la impresionante obra de la Pièta en Roma. El artista se hizo cargo del trabajo cuando firmó un contrato en agosto de 1501.

Su interpretación del David marcó un cambio importante con respecto a las representaciones convencionales del héroe bíblico desde la Edad Media hasta el Renacimiento. En la dramática historia del Antiguo Testamento, 1 Samuel 17:51, David colpea a Goliat con una piedra, el gigante cae y David corre hacia él, desenvaina su espada, lo mata y le corta la cabeza. La imagen más representada en el arte simboliza a un David triunfante tras lanzar la piedra. Sin embargo, Miguel Ángel cambió todo el concepto.

La reinterpretación del artista en la postura del David

Miguel Ángel eligió mostrar al futuro vencedor antes de dar el golpe mortal. El apuesto y robusto David, tan diferente de las pequeñas figuras de Donatello y Verrocchio, está sumido en sus pensamientos. Sostiene la piedra cerca de su hombro izquierdo, tal vez probando su peso, el cabestrillo apenas visible se arrastra por su espalda. Se mantiene en pie, en una pose conocida como contrapposto o contrapuesto en español. Con la mayor parte de su peso sobre una pierna, la rodilla bloqueada, la otra pierna doblada y la pelvis inclinada.

Mientras el escultor esbozaba en papel su visión del icónico rey, describió su arte y su propuesta en forma de poema, comparándose a sí mismo con la figura. «David con la honda y yo con el cincel«.

Para el año 1504, la estatua de mármol de 17 pies de altura ya estaba completa. Según relatos de información privilegiada, Miguel Ángel trabajó en soledad y casi en secreto, esculpiendo a David en el patio de las Obras de la Catedral, no muy lejos del Duomo.

Detalles de la escultura, la mano del David
Detalles de la escultura, la mano del David
Fuente de la imagen: Galleria dell’Accademia

La presentación del David de Miguel Ángel

En enero de 1504, el David fue presentado a los miembros de la junta de Obras de la Catedral. Estaban tan asombrados por el brillo de la escultura que decidieron replantear su ubicación en el Duomo. El ayuntamiento de Florencia reunió un comité de unas 30 personas, que incluía a artistas como Sandro Botticelli y Leonardo da Vinci, para decidir un lugar más adecuado para exhibirla. Después de mucha deliberación, decidieron instalar al David cerca de la entrada del Palazzo Vecchio, el ayuntamiento de Florencia, en la Piazza della Signoria. Este era el corazón político de la ciudad y la estatua representaba, para los florentinos, la capacidad de la naciente República de prevalecer sobre sus enemigos utilizando inteligencia y la estrategia, en lugar del simple poder militar.

Incluso después de haber instalado al David en la plaza, Miguel Ángel continuó trabajando en la escultura para completar los últimos detalles. La estatua fue atacada el mismo año en que se instaló durante un motín en un período de disturbios políticos, pero permaneció en su ubicación original hasta 1873. Ese año fue trasladada para su preservación a la Galleria dell’Accademia, una escuela de arte en el centro de Florencia donde permanece hasta el día de hoy, iluminada e imponente.

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