La teoría de los seis grados de separación afirma que cualquier persona está conectada con cualquier otra alrededor del planeta con no más de cinco intermediarios y seis enlaces. Este concepto es muy conocido tanto en psicología social como en la cultura popular. Y bastante probable desde la aparición de las redes sociales. De hecho, varias de estas plataformas (LinkedIn y Facebook entre otras) lograron demostrarlo con sus respectivas estadísticas. Pero entre todos los experimentos que intentaron comprobar esta teoría, el más llamativo es, sin duda, el Oráculo de Kevin Bacon.

La teoría de los seis grados de separación

La primera vez que se hizo mención a la teoría de los seis grados de separación fue en un cuento. Se trata de la obra Chains del escritor húngaro Frigyes Karinthy, publicada en 1930. En ella se propone la idea basándose en que el número de conocidos crece exponencialmente conforme crecen los enlaces en una cadena de contactos. De acuerdo a esta premisa, bastan solamente seis enlaces para que el conjunto de conocidos se convierta en la población mundial.

Entonces, la teoría funciona de la siguiente manera.

El planteamiento supone que cada persona conoce en promedio alrededor de 100 personas. Esto sumando familiares, amigos, compañeros de trabajo y conocidos en general. Cada una de estas 100 personas conoce a otras 100, lo que nos lleva a una red exponencial de 10,000 personas.

Estas 10,000 personas serían conocidas en segundo nivel, accesibles solamente mediante un intermediario. Como cuando se pide una recomendación de trabajo, se pasa algún recado o se cuenta algún secreto. Aunque el número podría reducirse en casos de amigos en común entre ambos individuos.

Siguiendo la misma lógica, los 10,000 crecerían exponencialmente ampliándose a 1,000,000 de personas conectadas en tercer nivel, 100,000,000 en cuarto nivel, 10,000,000,000 en quinto nivel y 1,000,000,000,000 en sexto nivel. Es decir, en seis pasos podríamos enviar un mensaje a cualquier persona en el planeta. Y podríamos conectar fácilmente a un panadero, por ejemplo, con el presidente de los Estados Unidos.

La teoría comprobada en las redes sociales

Cuantos más enlaces se requieran en esta conexión, más lejana será la conexión misma, evidentemente. Pero esto es algo que Internet y las redes sociales se han ocupado en solucionar.

En el año 2011 Facebook se propuso demostrar la teoría de los seis grados de separación con un estudio llamado Anatomía de Facebook. En él conectó a los contactos de todos los usuarios (721 millones en aquel momento) para observar cómo se enlazaban entre sí. El resultado fue que el 99,5% de todos ellos estaban relacionados con no seis sino cinco grados de separación. Dato que bajó a 4,5 grados en 2016, analizando a 1,600 usuarios.

Experimentos similares en otras plataformas sociales llegaron a conclusiones incluso más determinantes. Twitter resolvió en 4,6 grados y LinkedIn en solamente 3.

El Oráculo de Kevin Bacon

En el entramado de comprobaciones de esta teoría podríamos considerar una como el pináculo humorístico dentro de este campo.

Resulta que en una entrevista de 1994 para la revista Premiere, el actor Kevin Bacon afirmó que había trabajando en tantas películas que coincidió con todos los actores de Hollywood o con alguien que había coincidido con ellos. Podemos preguntarnos qué diría casi treinta años después.

Pues bien, tras estas declaraciones, unos estudiantes del Albright College de Estados Unidos crearon el llamado Oráculo de Kevin Bacon. Una web resultado de un algoritmo que conectaba al actor con todos los actores y actrices registrados en la base de datos de IMDb.

El proyecto demostró que, de los 700,000 actores registrados, Kevin Bacon está relacionado con prácticamente todos en máximo 6 ó 7 grados de separación. Solamente 17 de los 700,000 se encuentran a 8 grados de él. En el sitio The Oracle of Bacon pueden hacerse infinitas pruebas de ello.

Un dato un poco inútil, ciertamente, pero que ayuda a dimensionar la realidad de la teoría de los seis grados.

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