Aquellos que nacimos en los años noventa y décadas anteriores, recordamos muy bien la polémica surgida en torno al violento videojuego Carmageddon.

Todo un título cargado de significado, que fue lanzado en 1997 y acaparó la atención de todo el mundo por el debate que generó durante años.

Si la industria de los videojuegos ha estado siempre sometida al ojo crítico por lanzamientos políticamente incorrectos, Carmageddon lidera todas las antiguas listas negras. Más de 20 años después de su aparición, sigue siendo uno de los juegos más controversiales y menospreciados por buena parte de la audiencia. Quienes lo conocen, asocian su nombre directamente con la violencia gratuita y el lado oscuro del mundo de las consolas.

La sinopsis y el origen de Carmageddon

Carmageddon es un videojuego de combate en vehículos cuya misión principal es acabar con éxito una carrera o destrozar los coches de los oponentes. Hasta aquí, podríamos considerar que el juego está dentro de los parámetros bien vistos por la audiencia, el problema vino con uno de los alicientes que el juego planteaba.

Durante la partida, el hecho de atropellar al máximo número de peatones estaba recompensado por la obtención de puntos extra que ayudaban a conseguir la victoria. Avasallamientos que se mostraban de forma explícita y evidente, que la misma mecánica del juego animaba a realizar.

Escena de Carmageddon durante el atropello de un peatón
Escena de Carmageddon durante el atropello de un peatón

El nombre, Carmageddon, es un juego de palabras que une «car», coche en inglés, con «Armageddon» o Armagedón. Este último concepto es popular por la película homónima de 1998, pero en realidad es un término bíblico mencionado en el libro del Apocalipsis, que hace alusión al fin del mundo como consecuencia de alguna catástrofe. Ese es el significado implícito del juego, una catástrofe de coches.

Polémica, críticas y censura

Muchos dirán que a día de hoy hay miles de títulos mucho más grotescos y obscenos que éste, pero entendamos el contexto. En los años 90 y 2000, Carmageddon protagonizó todo tipo de debates sobre la influencia de los videojuegos en los niños y adolescentes, la violencia y las consecuencias de estas premisas. El mercado era mucho más reacio a mezclar entretenimiento con el lado malo de la sociedad. Literalmente, a diferencia de la aceptación actual, de aquellas casi nadie estaba preparado para algo así.

Poco después de su presentación, el videojuego recibió gran cantidad de críticas y comentarios negativos, que como suele pasar, consiguieron el efecto contrario. La enorme polémica que surgió en torno a Carmageddon, lo llevó a ser uno de los juegos más vendidos del momento, y así es cómo se construyó el mito que vive hasta día de hoy.

Algunos países llegaron a prohibirlo y censurarlo por violento y sangriento, por lo que hacerse con él era prácticamente imposible. Esto elevó más todavía las expectativas de algunas personas y el interés sobre el título se multiplicó. Finalmente, los creadores decidieron cambiar algunas cosas y lanzaron una versión en la que se atropellaban zombies en vez de personas.

Escena del videojuego, esta vez atropellando a zombies
Escena del videojuego, esta vez atropellando a zombies

Lo que inspiró el juego y las declaraciones de los creadores

La compañía desarrolladora, Stainless Games, afirmó nunca haber imaginado que Carmageddon despertaría tal movimiento.

En su momento quisieron plantear un juego divertido con escenas de violencia similares a las que se veían en animaciones como Tom y Jerry.

La verdad es que no hay demasiadas semejanzas entre ambos productos, sobra decir. Sino que lo que realmente inspiró a los creadores fueron películas como Death Race 2000, protagonizada por Sylvester Stallone, o Mad Max. Que si analizamos desde cierto punto de vista, podemos encontrar más parecido.

Sea como fuere, Carmageddon pasó a la historia por ser uno de los videojuegos más polémicos de todos los tiempos. Rompió muchos esquemas en su época y alcanzó una fama y una popularidad que no pudo mantener en el tiempo. Las secuelas que se lanzaron en años posteriores nunca tuvieron tanto éxito.

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