Robert Downey Jr. ha logrado posicionarse en los últimos años como líder e influencia mundial mucho más allá del séptimo arte. Hoy podemos considerarlo como icono de la filantropía, la investigación o el altruismo, llegando a superar con creces la imagen de su mejor personaje, Tony Stark.

Pero para llegar a la cima de esta sociedad moderna ha tenido que bajar a los infiernos. La vida y trayectoria de Robert ha partido de un crecimiento y reinvención personal dignos de admiración. Convirtió situaciones de verdadero drama en aprendizaje audaz, y construyó con ello los cimientos de una de las personalidades más admiradas de los últimos tiempos.

Los inicios de Robert Downey Jr. como actor

Como en muchos casos, Robert Downey Jr. empezó su profesión de actor cuando tenía solo 5 años. En aquel momento era considerado niño prodigio en la gran pantalla, con las consecuencias que habitualmente esto conlleva.

Su padre, Robert Downey Sr., fue quien lo introdujo en el mundo frívolo de la industria cinematográfica, proveyéndole trabajo, mal ejemplo y drogas. Lamentablemente, este fue el ambiente en el que se desarrolló su infancia, normalizando conductas inapropiadas, llenas de excesos y descontrol.

Así fueron creciendo los fantasmas de Robert Downey, una sombra que lo perseguiría muchos años, marcando su carrera profesional caracterizada por una serie de altibajos que no harían más que fomentar estos comportamientos.

Durante sus primeros trabajos en la industria, en los ya lejanos años 90, Robert no era más que un actor promedio sin grandes reconocimientos. En aquella época fue muy comentada su relación con la actriz de Sex and the city Sarah Jessica Parker, un noviazgo que duraría hasta 1991. Ella comentó en diversas ocasiones ante la prensa que la relación fue muy complicada dada la oscuridad de Downey Jr., su vanidad, sus caprichos y sus adicciones a las locuras.

Fue en aquellos momentos cuando conoció a Mel Gibson, uno de sus mejores amigos y pieza fundamental en la redención y ascenso de Robert Downey Jr.

En lo profesional, su interpretación de Charlie Chaplin en el año 92 para la película homónima fue la oportunidad de colocarse por fin entre las listas de actores emergentes, recibiendo una nominación al Óscar. Pero este éxito no sería suficiente durante esta década de decadencia, que lo llevó al arresto policial en 1996 por conducir desnudo, bajo los efectos de las drogas y en posesión de un arma.

Esta fue la intervención más mediática de una serie de infracciones que mancharon su imagen durante años de oscuridad. Años que él mismo describe como:

Tener un arma en la boca y el dedo en el gatillo. Saber que en cualquier momento se va a disparar pero te gusta el sabor del metal.

Después de esta etapa complicada, el actor regresó esta vez a la pequeña pantalla. Consiguió un papel en la serie Ally McBeal, que le llevaría a conseguir el Globo de Oro.

En este momento de cierta estabilidad laboral y emocional, en la que Mel Gibson jugaría un papel bastante importante como apoyo durante su rehabilitación, Robert inició una nueva relación con la productora de cine Susan Levin. A partir de aquí, Robert Downey Jr. participó en diversos proyectos de más o menos éxito que lo mantuvieron a flote.

Robert Downey Jr como Iron Man

El papel de su vida como Iron Man

2008 fue el año en que todo cambiaría definitivamente para el actor. El estreno de Iron Man significó el inicio de un ascenso sin precedentes en la vida y carrera de Robert. Llevándolo desde entonces a ser el protagonista indiscutible del Universo Cinematográfico de Marvel.

Para conocer bien esta historia tenemos que mencionar a Jon Favreau, director, actor, guionista y productor. Uno de los pilares más importantes de esta franquicia adquirida por Disney y otras como Star Wars.

Fue en el proceso de selección de casting cuando Favreau apostó por Robert Downey Jr. para el papel de Tony Stark. Defendió la postura de que Iron Man y Robert no solo compartían ciertas características, sino que el propio Stark parecía describir su biografía.

Robert Downey Jr., Stan Lee y Jon Favreau
Robert Downey Jr. abrazado a Stan Lee. De fondo, Jon Favreau.

Así lo presentó ante la cúpula del MCU y ante su creador el propio Stan Lee, quien tras conocerlo en persona, aceptó absolutamente convencido. De hecho, Stan Lee afirmó sin miramientos que Robert Downey Jr. es, literalmente, Iron Man. Esta decisión no solo fue acertada, sino que convirtió al Universo Cinematográfico de Marvel en la mayor franquicia de la historia del cine. Un total de 23 películas estrenadas en 12 años que recaudaron en taquilla 22,5 mil millones de dólares.

Actualmente, Robert Downey Jr. inició el proyecto Footprint Coalition, con el objeto de limpiar el planeta por medio del uso de nanotecnología, al más puro estilo Tony Stark. También apoya alrededor de 15 fundaciones benéficas con donaciones económicas y respalda de forma activa la labor de investigación y terapia de varios hospitales infantiles, bajo su imagen icónica de Iron Man.

Si tuviéramos que enumerar experiencias de superación y de reinvención personal llevadas al éxito, sin duda esta debería ser una de ellas.

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