Que no sea de otro quien pueda ser dueño de sí mismo

Categoría Citas

Hay palabras que se dicen casi sin querer y acaban quedando en el recuerdo para siempre. A veces se convierten en dogmas de vida que seguimos a rajatabla, como si fueran una verdad absoluta. Como mínimo, son consejos sabios que nos gusta oír y leer, y nos hacen pensar.

Si se presentan detrás de ti, protégelos. Si se presentan a tu lado, respétalos. Si se presentan frente a ti, derrótalos.

La vida es como una leyenda. No importa que sea larga, sino que esté bien narrada.

Para ser feliz hay que vivir en guerra con las propias pasiones y en paz con las de los demás.

Es de admirar aquel que lo intenta, aunque fracase. Y si todavía después de fracasar lo vuelve a intentar, hay que alabarlo.

Una buena conciencia no teme a ningún testigo.

Dejad que quien vaya a mover el mundo primero se mueva él mismo.

Es preferible el conocimiento a la riqueza, ya que lo primero es eterno mientras que lo segundo tiene caducidad.

El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos.

Ni los reyes ni los gobernantes llevan el cetro, sino los que saben liderar.

Con las palabras, la mente tiene alas.

La paciencia tiene más poder que la fuerza.

Un ejército de ovejas dirigido por un león es mucho más temible que un ejército de leones comandados por una oveja.

Nunca pidas que te regalen nada. Busca las oportunidades para conseguirlo todo.

La amistad es un animal de compañía, no de rebaño.

La omisión del bien por ignorancia no es menos culpable que el mal mismo.

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