Un derecho universal - Tinta Indómita

Un derecho universal

15 septiembre, 2016

Voy a bautizar esta categoría con una noticia que me encontré de forma inesperada entre lecturas varias. Un poco contra mi propio pronóstico, todo sea dicho, porque estoy inaugurando un espacio llamado “Marketing y otras inquietudes“, aunque por qué no, aquí caben muchas cosas.

Esta es una de esas otras inquietudes, traída desde Cinco Días:

La UE consagra como derecho universal el acceso a internet de 100 megas - Tinta Indómita

Lo primero que he hecho tras leer la noticia ha sido darle una vuelta a la memoria y recordar un proyecto de investigación que había hecho en la universidad con mi amiga Paula, para entender cómo la conducta deontológica del ser humano había evolucionado con el paso del tiempo, y cómo esto se hacía presente en determinadas disciplinas. En nada menos que en los métodos de tortura y ejecución habíamos indagado, una selección poco ética quizás (precisamente), pero la verdad muy muy interesante y esclarecedora.

La conclusión que saqué de aquello es que poco a poco aparecieron en nuestras conciencias los conceptos de dignidad y respeto. El derecho a una muerte digna. Y hoy, unos cuantos años después, planteamos como derecho, derecho universal, Internet.

Esto me hace reflexionar mucho sobre la evolución, más bien en cómo evolucionamos nuestro entorno para adaptarlo a nosotros.

Dice la nota que Bruselas aprobó diversos proyectos legislativos que atañen directamente al sector de las telecomunicaciones, tratando de acondicionarla a estos tiempos digitales. Y que, de algún modo, esta nueva regulación puede equipararse a aquella obligación para los operadores de ofrecer servicio de cabinas telefónicas. Esas que casi sin yo darme cuenta fueron desapareciendo del paisaje urbano.

El plan tiene un objetivo de conectividad de al menos 100 Mbps de descarga, mejorable a un Giga por segundo, para el año 2025.

Según el artículo, en 2015 el 71% de los hogares europeos disponían de conexión de 30 Mbps. Este punto me hizo dar una vuelta a la memoria de nuevo y recordar los principios del 2000, cuando Internet llegó a mi casa. El ruidito infernal de aquel aparatejo al que todos mirábamos un poco raro y metros y metros de cable de red corridos a lo largo del piso.

En realidad creo que esto responde bastante bien a una necesidad ya no tan nueva de optimizar el servicio y el acceso a Internet de todos los usuarios. Ya no entro en el buen o mal uso que uno pueda hacer de él, ese es otro tema.

Lo que sí me parece interesante es que esto pueda ser la antesala de varios futuribles que ya nos vienen anunciando o ya están aquí. Caso de la domótica, tecnología smart, vehículos sin conductor, etc. Todo ello sumado a unos 50,000 millones de objetos conectados en todo el mundo, según los cálculos expresados en el artículo.

Definitivamente, si hay algo en que somos difíciles de satisfacer es en la velocidad de navegación y descarga de información y datos. Pues así es, una buena conexión a Internet, futuro universal.

 

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